Bakier
Poeta fiel al portal
Flor que dormida descansas
en el lecho imperturbable de la muerte.
Donde no te alcanzo, por más que lo intente.
Cada noche en mis delirios te veo, absorto, silente.
Tiempo maldito y cruel.
¡Detente!
Déjame tocar su rostro,
déjame abrazar su figura,
déjame atrapar sus eternos ojos azules
en mis pupilas.
Guardaré tu sonrisa cubierta de náyades.
tus recuerdos son olas violentas que baten y rugen
en mis noches, ahora mas oscuras sin ti.
¡Padre mío!
Miraré las estrellas, pondré tu viejo disco
de Javier Solís, fumaré un cigarro,
beberé tu ron favorito y en silencio,
recordaré tu infinito amor.
en el lecho imperturbable de la muerte.
Donde no te alcanzo, por más que lo intente.
Cada noche en mis delirios te veo, absorto, silente.
Tiempo maldito y cruel.
¡Detente!
Déjame tocar su rostro,
déjame abrazar su figura,
déjame atrapar sus eternos ojos azules
en mis pupilas.
Guardaré tu sonrisa cubierta de náyades.
tus recuerdos son olas violentas que baten y rugen
en mis noches, ahora mas oscuras sin ti.
¡Padre mío!
Miraré las estrellas, pondré tu viejo disco
de Javier Solís, fumaré un cigarro,
beberé tu ron favorito y en silencio,
recordaré tu infinito amor.
Última edición:
::