wilson yupanqui
Poeta asiduo al portal
Amor eterno.
Éramos tan jóvenes aquella primavera
con esa candidez muy propia de la edad,
apenas cruzábamos tímidas miradas
una sonrisa a medias, un gesto nada mas.
Así comenzó la historia mas hermosa de mi vida
corazones enamorados soñando cosas bonitas,
sentados en la playa traviesos, suspiros al aire y risas
contando los barcos acorados en la tranquila bahía.
Cómo hemos cambiado desde entonces
si éramos dos adolescentes decididos
tratando de enderezar la curva del camino,
de alcanzar corriendo el horizonte
para ver que hay mas allá de su rojo vestido.
Y cuantas horas robándole a la vida
haciendo de esos momentos,
los mas gratos momentos
llenos de gracia y rebeldía.
En ese limbo de la irrealidad relativa
jugábamos a ser tú actriz y yo científico,
para hacer tú de un drama una comedia
y yo, ah yo, un gran descubrimiento.
Que sueños, cuan bellas ilusiones
toda una vida que de a pocos fué quedando en el olvido,
al transcurrir de los años
ambos emigramos en polos opuestos,
tú al norte, yo al sur.
Hoy con las canas al viento y los años a cuestas
con los nietos traviesos en la playa jugando,
contemplando los barcos en la tranquila bahía
con los pasos cansados y la mirada perdida.
penseré yo en tí, quizá pienses en mi
en los días lejanos llenitos de encanto,
te envolverá la nostalgia y a mi la tristeza
al recordar mujer que nos quisimos tanto.
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