Ernesto Albelda
Poeta recién llegado
qué triste será morir esperando a que, allá,
en la otra vida, recuerdos de prado y mar
reemplacen a los de piedra y ceniza
quiero
poder recordar
el cruzar la puerta
verte vestida de verde
entre el verde del vergel
regando con sonrisas
a mí y a las flores
poder recordar el darme la vuelta
besar tus besos, tu cuello
beber de tu boca lo bello
y paladear cada nota de fruta
que se desliza por tus labios
olvidar el paraiso hecho infierno
degustando el perfume de tu ausencia
amargo aperitivo
para festines de nostalgia
nostalgia de tu pecho, tu cuerpo
tu andar, tu reír y tus besos
no podré sentir el viento de Marzo
mientras oigo las nanas del mar
y zozobro en la suavidad de tu regazo.
no podré abrazarte mientras nos mece la brisa
y el coro marino acompaña tu voz
que florece con tu sonrisa.
en la otra vida, recuerdos de prado y mar
reemplacen a los de piedra y ceniza
quiero
poder recordar
el cruzar la puerta
verte vestida de verde
entre el verde del vergel
regando con sonrisas
a mí y a las flores
poder recordar el darme la vuelta
besar tus besos, tu cuello
beber de tu boca lo bello
y paladear cada nota de fruta
que se desliza por tus labios
olvidar el paraiso hecho infierno
degustando el perfume de tu ausencia
amargo aperitivo
para festines de nostalgia
nostalgia de tu pecho, tu cuerpo
tu andar, tu reír y tus besos
no podré sentir el viento de Marzo
mientras oigo las nanas del mar
y zozobro en la suavidad de tu regazo.
no podré abrazarte mientras nos mece la brisa
y el coro marino acompaña tu voz
que florece con tu sonrisa.