Marisa
Poeta adicto al portal
El recuerdo de aquellos hermosos años
rodó como pluma que el viento lleva;
años de limpio cariño, de sentimientos,
de sensaciones y sueños volando con la brisa.
Tan solo creer o pensar que alguien,
quisiera separarnos era una tortura,
la mínima palabra que te ofendiera.
me hacía revolverme como fiera;
el más absurdo de los recuerdos
era para mí la vida entera.
Sentía que un enorme cosquilleo
cabalgaba en mi frágil alma,
galopando cual yegua inquieta
recorriendo montes y valles.
La ilusión día a día, iba apresurándose,
mas de repente, todo se desvaneció,
perdiéndose en la negra noche,
ya no había tiempo para soñar,
solo cabía reclamar, un pellizco de silencio,
un poco de relax, para poder descansar,
y disfrutar así de un pedazo de tu tiempo.
rodó como pluma que el viento lleva;
años de limpio cariño, de sentimientos,
de sensaciones y sueños volando con la brisa.
Tan solo creer o pensar que alguien,
quisiera separarnos era una tortura,
la mínima palabra que te ofendiera.
me hacía revolverme como fiera;
el más absurdo de los recuerdos
era para mí la vida entera.
Sentía que un enorme cosquilleo
cabalgaba en mi frágil alma,
galopando cual yegua inquieta
recorriendo montes y valles.
La ilusión día a día, iba apresurándose,
mas de repente, todo se desvaneció,
perdiéndose en la negra noche,
ya no había tiempo para soñar,
solo cabía reclamar, un pellizco de silencio,
un poco de relax, para poder descansar,
y disfrutar así de un pedazo de tu tiempo.
Última edición: