Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
Mi historia te nombró salvadora,
redentora de mi suerte.
La luz invade mis razones
y te ilumina.
La brisa juguetea
entre los árboles
y te nombra en su canto.
Mi tierra árida te reclama.
Mis manos,
cansadas de extrañarte
parecen dos pájaros tristes.
Mi boca,
casada de llamarte
no quiere decir más nada.
redentora de mi suerte.
La luz invade mis razones
y te ilumina.
La brisa juguetea
entre los árboles
y te nombra en su canto.
Mi tierra árida te reclama.
Mis manos,
cansadas de extrañarte
parecen dos pájaros tristes.
Mi boca,
casada de llamarte
no quiere decir más nada.