danie
solo un pensamiento...
De nuevo te encuentras cruzando la mirada
con tus pupilas de piedra.
La historia una vez más
enfría tu corazón sobre el mármol de los años.
Enmohece las raíces, los orígenes
y barre las viejas cenizas de aquellos fuegos
La noche con tu presencia
cae como discípula de las cicatrices y heridas
y en tu prieta esquina demudada
lentas luces mueren
mientras acallan en su esplendor
lo que queda de un fragmento de disipado sueño.
Así amanece
sobre el recuadro de una memoria vagamente olvidada;
henchida de esquirlas y estruendos de reproches,
de escándalos y desidias,
de lamentos y asperezas…
Hasta los mismos fantasmas de nuestros exilios
Así partes
mientras indiferente tropiezas con los oleajes
que dejamos de un amor perdido.
Así partes a otra batalla
mientras yo espero, en algún momento,
poder beber del remanso de la última tregua.
con tus pupilas de piedra.
La historia una vez más
enfría tu corazón sobre el mármol de los años.
Enmohece las raíces, los orígenes
y barre las viejas cenizas de aquellos fuegos
de abriles y eneros
pasados.
La noche con tu presencia
cae como discípula de las cicatrices y heridas
sobre la ciudad
y en tu prieta esquina demudada
lentas luces mueren
mientras acallan en su esplendor
lo que queda de un fragmento de disipado sueño.
Así amanece
sobre el recuadro de una memoria vagamente olvidada;
henchida de esquirlas y estruendos de reproches,
de escándalos y desidias,
de lamentos y asperezas…
Hasta los mismos fantasmas de nuestros exilios
se aterran.
Así partes
mientras indiferente tropiezas con los oleajes
que dejamos de un amor perdido.
Así partes a otra batalla
mientras yo espero, en algún momento,
poder beber del remanso de la última tregua.