Vulcano
Poeta recién llegado
Reencuentro
El día que caminando juntos la misma huella
nuestra mirada encuentre la altura de la tuya.
El día que este pálpito de vida resuene
con tu capacidad de amar al olvidado,
de ofrecerte entero por su causa,
ese día será que habremos sabido romper el marco
en el que te encerraron cuando te consideraron
subversivo y peligroso.
Allí les gustas, en el cuadrito;
te ves tranquilo y estático como un recuerdo inofensivo;
y así, así te mostraron a generaciones de compatriotas
que avizoraste dignificados.
Continuaron batallándote luego de la ausencia de tus ojos;
¡Ilusos!,
ese cuerpo amigo que te acompaño hasta el último anhelo
de tu conciencia, esclarecida y luminosa,
asumió el descanso del guerrero
y tú te fundiste en el corazón de los visionarios populares;
anidaste por largo tiempo en nuestras esperanzas
y anhelos puros de amaneceres.
Ya no son tus ojos certeros y bondadosos,
fulminantes para el canalla;
ya no es tu ceño, testigo de agotadoras cavilaciones y debates;
ya no están las viejas dolencias del esfuerzo sostenido.
Es ahora el tiempo de las verdades y la noche esta pasando,
y amanece en el llano, en la selva, en la pampa y la cordillera.
¡Y aquí estas!, ¡Y allí estas!.
Desde el fondo de la tierra se escucha
un poderoso canto de libertad
que brota en los pasos seguros del pueblo,
que pariendo anhelos y esperanzas,
avanza hermanado y con indudable resolución hacia la vida,
hacia el reencuentro con la dignidad;
tal vez adormecida, pero jamás vencida en el corazón.
Y entonces,
¿Como podrán matarte si renaces desde fogosos corazones?.
¡Ilusos!, nunca entendieron nada...
no te ven, no entienden donde estas.
Perdónanos si aun a veces necesitamos referenciar tu esencia
en imágenes y bronces; tal es aun el estado de nuestra conciencia.
Pero la luz que sembraste permanece intacta
empujando el día en aquellos que mas allá
de los condicionamientos racionales o ilusas diferencias,
definen su mirada en la batalla y la reconocen bolivariana.
La batalla por la unidad aun se libra,
no se ha curado esa vieja herida en el alma;
pero ese es otro frente en el que avanzan los más esclarecidos
en cuanto a de que se trata esto de vencer y no morir.
Vulcano
Sep 2006
Cuadro: Bolívar ¡Presente!
Técnica: Óleo sobre tela
Artista: Héctor Villalobos.