En una esquina encendí
una vela en señal de
la paz mundial, es hora
de disfrutar del regalo
sublime que dios nos
da, dichosos los que somos
escogidos para cumplir
un fin en este mundo,
tratemos de ser justos
de avanzar juntos dejando
atrás nuestros egoísmos,
los rencores nos llevan
a saltar en un abismo,
no dejando vivir a los
demás, tratemos todos
los días de ser mejores,
compartiendo las alegrías
con nuestro prójimo.