minsandi
Poeta fiel al portal
En las páginas de la vida del mundo
se repite muchas veces, el término reforma:
para ofrecer enseñanza gratuita,
salario mínimo, jornada de ocho horas,
liberación del ejército, nuevas democracias,
economías pujantes y soñadoras,
que muchas veces, y de muchas maneras,
se viven y celebran, como hitos en la historia.
¿Pero quién se atreve a comenzar
las que corresponden a esta hora?
¿Quién llama a libertar de los ministros que encierran
en paradigmas y frases amenazadoras
a quienes sinceramente aman
y creen vivir la verdad liberadora?
Son recuerdos difusos de inquisiciones,
encarnaciones de poder devastadoras.
En el nombre de Dios, enseñan y predican
apologías de estructuras esclavizadoras.
Y muchos los siguen, aniquilando en sus mentes
la creatividad que a su interior adorna.
Sin embargo, no todo está perdido...
por un e-mail, el cielo anuncia al corazón
que es tiempo para una nueva convocatoria,
llamando al amor y a la fe perdonadora,
para romper añejas estructuras y demagogias
disfrazadas de verdad liberadora.
Y así, proclamar que la hora ha llegado
para una nueva reforma.
se repite muchas veces, el término reforma:
para ofrecer enseñanza gratuita,
salario mínimo, jornada de ocho horas,
liberación del ejército, nuevas democracias,
economías pujantes y soñadoras,
que muchas veces, y de muchas maneras,
se viven y celebran, como hitos en la historia.
¿Pero quién se atreve a comenzar
las que corresponden a esta hora?
¿Quién llama a libertar de los ministros que encierran
en paradigmas y frases amenazadoras
a quienes sinceramente aman
y creen vivir la verdad liberadora?
Son recuerdos difusos de inquisiciones,
encarnaciones de poder devastadoras.
En el nombre de Dios, enseñan y predican
apologías de estructuras esclavizadoras.
Y muchos los siguen, aniquilando en sus mentes
la creatividad que a su interior adorna.
Sin embargo, no todo está perdido...
por un e-mail, el cielo anuncia al corazón
que es tiempo para una nueva convocatoria,
llamando al amor y a la fe perdonadora,
para romper añejas estructuras y demagogias
disfrazadas de verdad liberadora.
Y así, proclamar que la hora ha llegado
para una nueva reforma.