No quiero que vengas a desafiar mi paz
a llenarme la cabeza de basura,
a irrumpir mi espacio dorado.
No quiero que con tu inmadurez
ni siquiera pretendas
romper este cálido corazón;
olvídate de tus necios anhelos
jamás miraré a un cobarde
ni lameré sus fracasos.
Regresa de donde has venido,
que todos estamos solos
pero somos valientes
los que sabemos que podemos
compartir nuestra soledad.
a llenarme la cabeza de basura,
a irrumpir mi espacio dorado.
No quiero que con tu inmadurez
ni siquiera pretendas
romper este cálido corazón;
olvídate de tus necios anhelos
jamás miraré a un cobarde
ni lameré sus fracasos.
Regresa de donde has venido,
que todos estamos solos
pero somos valientes
los que sabemos que podemos
compartir nuestra soledad.