Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
[center:35d51d193d]Tocas a la puerta
y no abres tu boca,
llamas y eres insolente
con tu presencia,
acaricias con tu mirada
y me dejas sin aliento,
para decirte que te amo.
Me dejas morir con mi hastío
de corazón bohemio,
desnuda la presencia de la idea
de latidos baldíos de amores,
sonríe para que digas sí,
sin pensar que necesitaba
tu llamada para seguir latiendo.
Fue la lluvia que te trajo,
unas copas de vino,
o pensamientos,
que alocaron tus recuerdos,
o tu llamado en distancia corta,
ay! corazón loco
lo que haces en cada sorbo
de ganas enclaustradas,
porque ella mata
con su ausencia
aunque nunca esté su presencia.[/center:35d51d193d]
y no abres tu boca,
llamas y eres insolente
con tu presencia,
acaricias con tu mirada
y me dejas sin aliento,
para decirte que te amo.
Me dejas morir con mi hastío
de corazón bohemio,
desnuda la presencia de la idea
de latidos baldíos de amores,
sonríe para que digas sí,
sin pensar que necesitaba
tu llamada para seguir latiendo.
Fue la lluvia que te trajo,
unas copas de vino,
o pensamientos,
que alocaron tus recuerdos,
o tu llamado en distancia corta,
ay! corazón loco
lo que haces en cada sorbo
de ganas enclaustradas,
porque ella mata
con su ausencia
aunque nunca esté su presencia.[/center:35d51d193d]