luisojedas
Poeta asiduo al portal
No sé qué día es ni el momento,
miro el pasar sincronizado del metro
y reconstruyo intervalos de tiempo,
elaboro una tarde, una hora de once,
una despedida por celular antes de dormir,
como un sobreviviente…como un rehén
atrapado por años en una fosa antimisiles
esperando un bombardeo que se anuncia pero nunca llega.
El tiempo fue abducido, y las vivencias se derritieron
entre mis manos, o más bien salieron volando
por la ventana de una casa deshabitada por años.
Me quedé sin años, gozando de la infinidad.
miro el pasar sincronizado del metro
y reconstruyo intervalos de tiempo,
elaboro una tarde, una hora de once,
una despedida por celular antes de dormir,
como un sobreviviente…como un rehén
atrapado por años en una fosa antimisiles
esperando un bombardeo que se anuncia pero nunca llega.
El tiempo fue abducido, y las vivencias se derritieron
entre mis manos, o más bien salieron volando
por la ventana de una casa deshabitada por años.
Me quedé sin años, gozando de la infinidad.