Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Hacia toda un vida que no veía
una reina en persona
hacía desde siempre
que mis ojos no te veían,
como cantarte la mejor canción de amor
si no se cantar,
como danzarte una danza crepuscular
si no se bailar,
si quieres matarme, olvídame
si quieres que viva
solo mírame.
Si quieres caminar
camina conmigo
si quieres hablar
conversa conmigo,
que voy volando a tu lado
como si fuera un pájaro enamorado,
que mi oído te sigue para no perderme
una palabra.
De esto saben pocos y yo no sabía nada
hacia toda una vida
que no veía una reina en persona
y estuviste siempre con tu corona,
si me hablas de soledad
recítame la luna
si me hablas de inmensidad
recítame el mar,
si me hablas de muerte
aquí tienes mi vida,
si me hablas de amor
solo mírame a los ojos.
Que voy en tus velos enredado
que me has segado cual espiga
limpiamente del prado,
y has hecho de mi harina
besos,
besos amarillos y rosados
celestes y morados
vino fresco y rojo
que fluye de tu angelical fuente.
Háblame de mis ojos cuando te miran
háblame de mis manos cuando te tocan
que yo voy mirándote distraído por la vida,
me has segado cual espiga
limpiamente del prado
y me he quedado en el granero de tus hombros
constelados,
te amo
y si quieres hablar de esto y de aquello de nosotros
solo mírame a los ojos
y sueña con la vida
hasta quedarte dormida.
una reina en persona
hacía desde siempre
que mis ojos no te veían,
como cantarte la mejor canción de amor
si no se cantar,
como danzarte una danza crepuscular
si no se bailar,
si quieres matarme, olvídame
si quieres que viva
solo mírame.
Si quieres caminar
camina conmigo
si quieres hablar
conversa conmigo,
que voy volando a tu lado
como si fuera un pájaro enamorado,
que mi oído te sigue para no perderme
una palabra.
De esto saben pocos y yo no sabía nada
hacia toda una vida
que no veía una reina en persona
y estuviste siempre con tu corona,
si me hablas de soledad
recítame la luna
si me hablas de inmensidad
recítame el mar,
si me hablas de muerte
aquí tienes mi vida,
si me hablas de amor
solo mírame a los ojos.
Que voy en tus velos enredado
que me has segado cual espiga
limpiamente del prado,
y has hecho de mi harina
besos,
besos amarillos y rosados
celestes y morados
vino fresco y rojo
que fluye de tu angelical fuente.
Háblame de mis ojos cuando te miran
háblame de mis manos cuando te tocan
que yo voy mirándote distraído por la vida,
me has segado cual espiga
limpiamente del prado
y me he quedado en el granero de tus hombros
constelados,
te amo
y si quieres hablar de esto y de aquello de nosotros
solo mírame a los ojos
y sueña con la vida
hasta quedarte dormida.