JOSE MANUEL SAIZ
Poeta asiduo al portal
.
A veces se me cansa el corazón
cuando tú no estás.
Si no fuera por el recuerdo de tus manos
mi fatiga sería tan inmensa y grave
como la misma gravedad de la tierra.
Pero aunque mi cansancio fuera tan grande
como el propio mundo y denso, más denso aún
que un bogar sin rumbo por ese mar de lo olvidado,
el solo recuerdo de tus manos
daría paz a mi corazón.
La lasitud que me rodea es opaca
como una noche mansa y cambia
en cada giro de la tierra,
por eso tus manos son al mismo tiempo
sombra y luz.
Si no fuera por amor
mi cansancio sería vano
e inútil,
como una guerra injusta.
Por eso vivo en acuerdo con tus manos
y en estricto cumplimiento de esta norma:
.......si ellas se ofrecen cuando tú no estás
.......yo las pienso
.......cuando no estás tú.
Reine la paz en mi corazón.
.
A veces se me cansa el corazón
cuando tú no estás.
Si no fuera por el recuerdo de tus manos
mi fatiga sería tan inmensa y grave
como la misma gravedad de la tierra.
Pero aunque mi cansancio fuera tan grande
como el propio mundo y denso, más denso aún
que un bogar sin rumbo por ese mar de lo olvidado,
el solo recuerdo de tus manos
daría paz a mi corazón.
La lasitud que me rodea es opaca
como una noche mansa y cambia
en cada giro de la tierra,
por eso tus manos son al mismo tiempo
sombra y luz.
Si no fuera por amor
mi cansancio sería vano
e inútil,
como una guerra injusta.
Por eso vivo en acuerdo con tus manos
y en estricto cumplimiento de esta norma:
.......si ellas se ofrecen cuando tú no estás
.......yo las pienso
.......cuando no estás tú.
Reine la paz en mi corazón.
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