Relatos de la casa de roca
I
(Negra inocencia)
Mi abuelo era una sabia planta
que crecía en oscuras bibliotecas,
se arraigaba cada vez en la silla,
mi madre lo regaba con cuidado
se aseguraba de mantenerlo fresco;
de él heredamos la casa de roca.
La casa de roca no tiene patios
es una dura fortaleza contra el mundo,
sólo entra la gente que le agrada la Reina,
a veces yo me quedo a dormir afuera.
Hay hombres que traen mujeres a nuestra casa
y duermen con ellas y pagan alquiler
y la casa de roca ahoga sus gritos.
También hombres misteriosos como sombras,
que vienen disfrazados de amabilidad
pero lloran de noche amargamente incomprendidos.
Ya tarde, regresan todos al refugio
con sonrisas malas en los ojos,
a la hora que, los bandidos salen a jugar
a la luz de la luna, felices con sus navajas
I
(Negra inocencia)
Mi abuelo era una sabia planta
que crecía en oscuras bibliotecas,
se arraigaba cada vez en la silla,
mi madre lo regaba con cuidado
se aseguraba de mantenerlo fresco;
de él heredamos la casa de roca.
La casa de roca no tiene patios
es una dura fortaleza contra el mundo,
sólo entra la gente que le agrada la Reina,
a veces yo me quedo a dormir afuera.
Hay hombres que traen mujeres a nuestra casa
y duermen con ellas y pagan alquiler
y la casa de roca ahoga sus gritos.
También hombres misteriosos como sombras,
que vienen disfrazados de amabilidad
pero lloran de noche amargamente incomprendidos.
Ya tarde, regresan todos al refugio
con sonrisas malas en los ojos,
a la hora que, los bandidos salen a jugar
a la luz de la luna, felices con sus navajas