legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pensar en el ayer
es pensar en el tiempo
que ya no ha de volver;
pero, a momentos
envuelto en los recuerdos
y embarcado en el viento,
el tufo de tu piel
me quiebra el seso
y empiezo a delirar,
entuertos
Me veo en los reveses
de aquel tiempo,
siempre del otro lado del espejo
intentando salir
del agujero,
para caer otra vez
en tus enredos
de ácido y de miel,
un caramelo,
yerto
Y me atrapan entonces
tus recuerdos,
cuando enredado en la selva
de tu púbico vello,
bebí del manantial de Venus
y en la encrucijada
colina de tus senos
(Manjar de Eros),
fui despojo del amor,
un muerto
es pensar en el tiempo
que ya no ha de volver;
pero, a momentos
envuelto en los recuerdos
y embarcado en el viento,
el tufo de tu piel
me quiebra el seso
y empiezo a delirar,
entuertos
Me veo en los reveses
de aquel tiempo,
siempre del otro lado del espejo
intentando salir
del agujero,
para caer otra vez
en tus enredos
de ácido y de miel,
un caramelo,
yerto
Y me atrapan entonces
tus recuerdos,
cuando enredado en la selva
de tu púbico vello,
bebí del manantial de Venus
y en la encrucijada
colina de tus senos
(Manjar de Eros),
fui despojo del amor,
un muerto
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