Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Yo buscaba la palabra adecuada
para terminar un poema para ella
que llenaba mis días
de mañanas de bosques
con sabor a té,
de noches con piel
que acariciaban planetas
en mis manos
sedientas de estrellas.
El último verso incompleto decía:
"remontaré tus ríos de"
¿sueños?
¿besos?
¿abrazos?
¿caricias?
¿miradas?...
¡miradas! esta era la palabra deseada
y así quedó el poema con ella:
"Escucharé los latidos del viento
mientras tus ojos me desnudan,
volaré junto a tu luna
soñando tus besos de agua,
escribiré en el mar
tu nombre sobre una ola
y cuando duermas
sirena a mi lado
remontaré tus ríos de miradas."
Y así lo dejé,
solo faltaba que ella lo leyera.
para terminar un poema para ella
que llenaba mis días
de mañanas de bosques
con sabor a té,
de noches con piel
que acariciaban planetas
en mis manos
sedientas de estrellas.
El último verso incompleto decía:
"remontaré tus ríos de"
¿sueños?
¿besos?
¿abrazos?
¿caricias?
¿miradas?...
¡miradas! esta era la palabra deseada
y así quedó el poema con ella:
"Escucharé los latidos del viento
mientras tus ojos me desnudan,
volaré junto a tu luna
soñando tus besos de agua,
escribiré en el mar
tu nombre sobre una ola
y cuando duermas
sirena a mi lado
remontaré tus ríos de miradas."
Y así lo dejé,
solo faltaba que ella lo leyera.