Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bendita la espera
que fue lumbre,
para que tus ojos
no se perdieran de los míos
y trajera suspiros
a las olas de mis pechos.
que fue lumbre,
para que tus ojos
no se perdieran de los míos
y trajera suspiros
a las olas de mis pechos.
Ahora que la primavera
renace,
me eleva,
me hace feliz;
a tu cielo extasiado.
Ahora que llegas
con divino claror,
-a despertar aromas-
en mis labios,
en esta playa desnuda;
puedo escuchar ángeles cantar.
Ahora que acaricio
el agua de tu dulzura,
quiero ceñir mi cintura a la tuya,
para que estalle en el cielo de Vincent
-el volcán del amor.-