VaN
Poeta recién llegado
Con el cuerpo ligero, yerto,
sin fuerzas,
lo único que queda, es el fin.
El ser es el dueño de su propia vida,
y es cierto que no existe el destino
mas si lo inevitable,
el ser es dueño de su vida y
del camino hacia la muerte.
Tendido y moribundo, caído,
lágrimas negras,
con sollozos ahogados, en su pecho.
El ser se consuela con el legado del recuerdo,
no es nada,
y, así y todo, no sirve mirar atrás,
el mundo sigue y forjaste tu camino,
descansa en paz.
Alma tenue, gimiente, desvalida,
que te extingues como tu llama interna,
sonríe y duerme.
El suave terciopelo acaricia tu deceso,
cierra tus ojos
no mires,
no vale la pena.
No es necesario.
No lo intentes
ya el estirar los brazos,
nunca más.
Sonríe y duerme.
Te están observando
sin fuerzas,
lo único que queda, es el fin.
El ser es el dueño de su propia vida,
y es cierto que no existe el destino
mas si lo inevitable,
el ser es dueño de su vida y
del camino hacia la muerte.
Tendido y moribundo, caído,
lágrimas negras,
con sollozos ahogados, en su pecho.
El ser se consuela con el legado del recuerdo,
no es nada,
y, así y todo, no sirve mirar atrás,
el mundo sigue y forjaste tu camino,
descansa en paz.
Alma tenue, gimiente, desvalida,
que te extingues como tu llama interna,
sonríe y duerme.
El suave terciopelo acaricia tu deceso,
cierra tus ojos
no mires,
no vale la pena.
No es necesario.
No lo intentes
ya el estirar los brazos,
nunca más.
Sonríe y duerme.
Te están observando