Réquiem primero:
Canta un gitano en Granada
llorando su desconsuelo
Estaba el nardo de luto
en el jardín de los muertos.
Mira esta noche la luna,
verás la luna sangrando,
y en el camino de Víznar
pistoleros acechando.
,
Canta el gitano en La Alhambra
con un dolor de navajas
Mataron a Federico
en el camino de Alfacar
Canta un gitano en Granada
llorando su desconsuelo
Estaba el nardo de luto
en el jardín de los muertos.
LAS LÁGRIMAS DE GRANADA
Granada oculta lágrimas
en cascadas y riachuelos
para que nadie algún día
sepa sus hondos secretos,
Granada oculta lágrimas
escondidas tras los cerros,
las enseña cristalinas
con los rayos del sol tierno.
Granada oculta lágrimas
en los aljibes del cielo
las llora de pena en pena
con morunos ojos negros.
Si acaso tú caminante
llevas al sol en tu cuerpo
por la fuerza del estío
mójate con el venero,
y mójate las dos sienes
y mójate los cabellos
y mójate en las alturas
junto al Mulhacén eterno
que el agua de sus torrentes
canta romances y versos
y su hermosa sonatina
es la música del cielo.
Réquiem segundo:Granada oculta lágrimas
en cascadas y riachuelos
para que nadie algún día
sepa sus hondos secretos,
Granada oculta lágrimas
escondidas tras los cerros,
las enseña cristalinas
con los rayos del sol tierno.
Granada oculta lágrimas
en los aljibes del cielo
las llora de pena en pena
con morunos ojos negros.
Si acaso tú caminante
llevas al sol en tu cuerpo
por la fuerza del estío
mójate con el venero,
y mójate las dos sienes
y mójate los cabellos
y mójate en las alturas
junto al Mulhacén eterno
que el agua de sus torrentes
canta romances y versos
y su hermosa sonatina
es la música del cielo.
Mira esta noche la luna,
verás la luna sangrando,
y en el camino de Víznar
pistoleros acechando.
,
LOS PISTOLEROS
Las voces en la vereda
con el eco resonaban,
voces de cuatro jinetes
que van camino a Granada.
Los cascos de los caballos
en las piedras tropezaban
y en el pedernal herido
luces de estrellas sangraban.
Hasta el puerto de La Ragua
,-que llega a Sierra Nevada.-
la patrulla de la muerte
llevan caras embozadas.
Y amarraron sus caballos
los asesinos del alba
quieren apagar la sed
y el fuego de sus entrañas.
En la taberna del manco
de aguardientes piden frascas
con ese ademán sombrío
que es de una muerte anunciada.
Debajo de los abrigos
las camisas azuladas
y un yugo con cinco flechas
en los bolsillos bordadas.
El tabernero les sirve
con cara desencajada
y el más viejo le pregunta:
¿Falta mucho “pa” Granada?
Réquiem tercero:Las voces en la vereda
con el eco resonaban,
voces de cuatro jinetes
que van camino a Granada.
Los cascos de los caballos
en las piedras tropezaban
y en el pedernal herido
luces de estrellas sangraban.
Hasta el puerto de La Ragua
,-que llega a Sierra Nevada.-
la patrulla de la muerte
llevan caras embozadas.
Y amarraron sus caballos
los asesinos del alba
quieren apagar la sed
y el fuego de sus entrañas.
En la taberna del manco
de aguardientes piden frascas
con ese ademán sombrío
que es de una muerte anunciada.
Debajo de los abrigos
las camisas azuladas
y un yugo con cinco flechas
en los bolsillos bordadas.
El tabernero les sirve
con cara desencajada
y el más viejo le pregunta:
¿Falta mucho “pa” Granada?
Canta el gitano en La Alhambra
con un dolor de navajas
Mataron a Federico
en el camino de Alfacar
DETENCIÓN Y MUERTE DE FEDERICO
En casa de los Rosales
se abrió la puerta del miedo
dejando paso a los lobos
disfrazados de corderos
Aires bordados de flechas,
vientos de sangre de muertos
y al alba los militares
a Lorca llevaron preso.
Con las manos esposadas
viajan dos banderilleros
un delincuente común
y Federico en silencio.
En el camino de Víznar
solo se escuchaba el miedo
y en la maldita cuneta
los disparos traicioneros.
Las aguas del Darro lloran
lágrimas que son de duelo
roja sangre de jazmines
y lamentos de aguaceros
La acequia de San Vicente
lleva flotando en su seno
el alma de Federico
como un nenúfar abierto.
PepeSori
SafeCreative
Noviembre 2024
En casa de los Rosales
se abrió la puerta del miedo
dejando paso a los lobos
disfrazados de corderos
Aires bordados de flechas,
vientos de sangre de muertos
y al alba los militares
a Lorca llevaron preso.
Con las manos esposadas
viajan dos banderilleros
un delincuente común
y Federico en silencio.
En el camino de Víznar
solo se escuchaba el miedo
y en la maldita cuneta
los disparos traicioneros.
Las aguas del Darro lloran
lágrimas que son de duelo
roja sangre de jazmines
y lamentos de aguaceros
La acequia de San Vicente
lleva flotando en su seno
el alma de Federico
como un nenúfar abierto.
PepeSori
SafeCreative
Noviembre 2024
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