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Al amparo de la noche
Vivió mirando una estrella
¡Qué rúbrica más hermosa!
Murió soñando con ella.
Quiso volar a tocarla
Marchándose de este infierno
Burlándose del olvido
Poesía lo hará eterno.
La luna desde muy alto
De lástima se derrite
Cayendo sobre su tumba
Para que no se marchite,
La rosa de sus lamentos
Espinosa como el amor
Sangrante de roja pasión
Echa raíces en dolor.
Bebió el alcohol de romances
Con el sabor de buen vino
Destilado entre poemas
Y un fatídico destino.
Desgarrado por un ideal
Expiró un diamante en bruto
Vistamos por unas horas
Nuestras estrofas de luto.
Dónde ahora va le aguarda
La tan añorada calma
Sólo queda perdir que Dios
Se apiade de su pobre alma.
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"Que Dios se apiade de mi pobre alma." - Edgar Allan Poe
Al amparo de la noche
Vivió mirando una estrella
¡Qué rúbrica más hermosa!
Murió soñando con ella.
Quiso volar a tocarla
Marchándose de este infierno
Burlándose del olvido
Poesía lo hará eterno.
La luna desde muy alto
De lástima se derrite
Cayendo sobre su tumba
Para que no se marchite,
La rosa de sus lamentos
Espinosa como el amor
Sangrante de roja pasión
Echa raíces en dolor.
Bebió el alcohol de romances
Con el sabor de buen vino
Destilado entre poemas
Y un fatídico destino.
Desgarrado por un ideal
Expiró un diamante en bruto
Vistamos por unas horas
Nuestras estrofas de luto.
Dónde ahora va le aguarda
La tan añorada calma
Sólo queda perdir que Dios
Se apiade de su pobre alma.