Ad Libitum
Poeta recién llegado
He vuelto al barranco
donde fui para lanzarme
tantas veces,
todas las veces.
Pero esta vez,
la única vez,
en lugar de mirar
con la precisión
de un microscopio triste
las rocas que separaban
a mis pies aquí al filo
de tu olvido allí al fondo,
al fin
de mi caída,
he llegado con la cabeza alta
y he mirado hacia el frente.
Y, joder,
no tienes ni idea
de qué
puto
paisaje
me he encontrado allá,
mirándome de vuelta.
Ese paisaje de hoy
había estado aquí siempre.
Y he aprendido ahí
que tu olvido no podía estar
en un suelo
cubierto de mi sangre:
tu olvido es mi mirada alzando el vuelo
muy por encima del dolor de tus piedras,
tu olvido es mi cuerpo sentado ahora,
pies colgando sin rumbo a mil metros sobre el miedo.
Y, al fin,
la diferencia
entre una cima
y un barranco
está en la decisión
de saltar
o escalarla.
Y por eso hoy tu olvido
es un paisaje de un Marzo tardío,
viene con un amanecer naranja y púrpura,
huele a verde y rocío,
le anidan petirrojos,
trae una brisa fresca
y está
lleno
de flores.
donde fui para lanzarme
tantas veces,
todas las veces.
Pero esta vez,
la única vez,
en lugar de mirar
con la precisión
de un microscopio triste
las rocas que separaban
a mis pies aquí al filo
de tu olvido allí al fondo,
al fin
de mi caída,
he llegado con la cabeza alta
y he mirado hacia el frente.
Y, joder,
no tienes ni idea
de qué
puto
paisaje
me he encontrado allá,
mirándome de vuelta.
Ese paisaje de hoy
había estado aquí siempre.
Y he aprendido ahí
que tu olvido no podía estar
en un suelo
cubierto de mi sangre:
tu olvido es mi mirada alzando el vuelo
muy por encima del dolor de tus piedras,
tu olvido es mi cuerpo sentado ahora,
pies colgando sin rumbo a mil metros sobre el miedo.
Y, al fin,
la diferencia
entre una cima
y un barranco
está en la decisión
de saltar
o escalarla.
Y por eso hoy tu olvido
es un paisaje de un Marzo tardío,
viene con un amanecer naranja y púrpura,
huele a verde y rocío,
le anidan petirrojos,
trae una brisa fresca
y está
lleno
de flores.
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