BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como cerdos en una jofaina
tributando su peso incipiente
triturando su excesiva maleza
los labios apenas apremiados
por la extensa agonía de un pez
con barbas, de una luz incandescente.
Ahogándose en sus remolques interiores
regulando el crepitar brusco de las estrellas
antiguas como luz de escenas sin sexo,
habitando su lenguaje de órganos amorfos.
Buscándose la vida unificando los ceros en la pizarra
dejemos los parquímetros inutilizados y críticos
voces de sollozos y niños, leznas de invencible
talento, esos largos cabellos depositados
sobre el borde la mesa. Cómo inician
su idioma, apenas luz, apenas umbral,
doblemente erigidos sobre el pedestal de
las vacas decapitadas-.
©®
tributando su peso incipiente
triturando su excesiva maleza
los labios apenas apremiados
por la extensa agonía de un pez
con barbas, de una luz incandescente.
Ahogándose en sus remolques interiores
regulando el crepitar brusco de las estrellas
antiguas como luz de escenas sin sexo,
habitando su lenguaje de órganos amorfos.
Buscándose la vida unificando los ceros en la pizarra
dejemos los parquímetros inutilizados y críticos
voces de sollozos y niños, leznas de invencible
talento, esos largos cabellos depositados
sobre el borde la mesa. Cómo inician
su idioma, apenas luz, apenas umbral,
doblemente erigidos sobre el pedestal de
las vacas decapitadas-.
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