Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Sé que lo puedo hacer mejor,
eso dicen mis versos,
en un irrefrenable ímpetu.
Nunca llego al final.
La poesía en verdad no tiene meta.
Las sentencias se vuelven peliagudas.
Las metáforas son decoros.
Lo mío, lo que llevo en las entrañas,
no se arregla con almas, ni demonios.
Ni siquiera con Dios.
Lo que remueve al mundo es el amor que a mí me falta.
eso dicen mis versos,
en un irrefrenable ímpetu.
Nunca llego al final.
La poesía en verdad no tiene meta.
Las sentencias se vuelven peliagudas.
Las metáforas son decoros.
Lo mío, lo que llevo en las entrañas,
no se arregla con almas, ni demonios.
Ni siquiera con Dios.
Lo que remueve al mundo es el amor que a mí me falta.
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