Isaacquintero
Poeta recién llegado
Aunque los latidos de mi corazón dejen de existir y de andar al ritmo de la tierra, aunque la luz del sol nunca más llegue a mi alma cruzando el cristal de mis ojos, aunque el hálito que exhala la tierra deje de recorrer mis venas, aunque ante mil testigos mi tiempo se detenga; no estaré del todo muerto, seguiré andando con el viento, seguiré llegando cerca del sol sobre la copa de los árboles, iré donde nunca fui, liberado por la muerte que me haya tocado, reencontrándome con la tierra de donde salí, dejando de ir al ritmo de sus andantes para pasar a formar parte de su infinita eufonía, dividiéndome en mil y un caminos hasta sentir que no soy más yo, sino que soy uno con su esencia, hasta sentirme omnipresente y que cada partícula de mi ser esté regado por toda ella.