Tobare
Poeta recién llegado
Retirada
Como tornillo punzante
retirando su cuerpo espiralado,
me marcho y derribo al corazón,
mis manos abandonando las montañas
Un soplido de fuego hiriente quemó el papel
de nuestras historias aún no escritas:
ya no se endulzará tu cabeza en mi hombro,
tu mano deja el nido fabricado en la mía.
Quedarán mis ojos vagabundos
¡sin órbita!
renunciaron a ver tu dolor y tormenta,
renunció mi ser a ser tu verdugo torpe.
Y así el sol seguirá saliendo para mí sin causa,
siendo tu recuerdo el colchón para mis lágrimas,
mi adiós: simples palabras que harán de estatuas
a esos ojos imborrables que dejo rojos y llorosos.
16 de septiembre del 2013, Arica
Como tornillo punzante
retirando su cuerpo espiralado,
me marcho y derribo al corazón,
mis manos abandonando las montañas
Un soplido de fuego hiriente quemó el papel
de nuestras historias aún no escritas:
ya no se endulzará tu cabeza en mi hombro,
tu mano deja el nido fabricado en la mía.
Quedarán mis ojos vagabundos
¡sin órbita!
renunciaron a ver tu dolor y tormenta,
renunció mi ser a ser tu verdugo torpe.
Y así el sol seguirá saliendo para mí sin causa,
siendo tu recuerdo el colchón para mis lágrimas,
mi adiós: simples palabras que harán de estatuas
a esos ojos imborrables que dejo rojos y llorosos.
16 de septiembre del 2013, Arica