Posada estás en el sofá que da a la ventana,
con tu boca enmudecida y tus ojos
mirando acaso sin notarlo
los restos de las calles moribundas
del tercer día de lluvia consecutivo.
Y yo, que hasta hace tres minutos
condimentaba la cena de esta noche
me inmerso en mi juego favorito
de dibujar en palabras tus momentos.
Recorro tu pie izquierdo en subi baja
como marcando el ritmo de algún pensamiento,
tus piernas regaladas a mi jean preferido,
el ombligo rebelde saludando al ventanal,
la mueca de tus labios en el silencio.
En tus manos está la clave de la victoria,
los dedos en sutiles movimientos,
el pulgar sosteniendo tu mentón acongojado
mientras el anular toma mi lugar entre tus labios.
Sé que estás volando por algún mundo paralelo,
urgando en ciertos recovecos que
te hacen prender un cigarrillo
y no notes que se me acaa de caer la lapicera;
A dúo con la última pitada regresas
y preguntas si ya está lista la cena,
cinco minutos te contesto con un beso relajado.
Pienso en preguntarte que estabas pensando,
me callo, elijo quedarme con la imagen
de tu cuerpo dialogando con sí mismo;[/I]
me alcanza con tu sonrisa para enamorarme,
un poco de misterio hace éste juego divertido
http://parafraseandoincongruencias.blogspot.com
con tu boca enmudecida y tus ojos
mirando acaso sin notarlo
los restos de las calles moribundas
del tercer día de lluvia consecutivo.
Y yo, que hasta hace tres minutos
condimentaba la cena de esta noche
me inmerso en mi juego favorito
de dibujar en palabras tus momentos.
Recorro tu pie izquierdo en subi baja
como marcando el ritmo de algún pensamiento,
tus piernas regaladas a mi jean preferido,
el ombligo rebelde saludando al ventanal,
la mueca de tus labios en el silencio.
En tus manos está la clave de la victoria,
los dedos en sutiles movimientos,
el pulgar sosteniendo tu mentón acongojado
mientras el anular toma mi lugar entre tus labios.
Sé que estás volando por algún mundo paralelo,
urgando en ciertos recovecos que
te hacen prender un cigarrillo
y no notes que se me acaa de caer la lapicera;
A dúo con la última pitada regresas
y preguntas si ya está lista la cena,
cinco minutos te contesto con un beso relajado.
Pienso en preguntarte que estabas pensando,
me callo, elijo quedarme con la imagen
de tu cuerpo dialogando con sí mismo;[/I]
me alcanza con tu sonrisa para enamorarme,
un poco de misterio hace éste juego divertido
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