Ad Libitum
Poeta recién llegado
RETRATO DE UNA MUJER QUE LLUEVE.
Quizás fueron sus formas
de caminar sobre la lluvia
y despeinarnos el pelo
con su vuelo.
O quizás su tormenta
retando al dios del trueno.
Quién sabe nada nunca.
Yo sólo sé que ella llegó un día,
y que hacía sol
y que yo me encontré de pronto, así,
desnuda,
calada hasta los huesos.
[Imagen.- Dos mujeres se dan la mano en la Sala de LLuvia de Barbican, Londres; de Leon Neal]
Quizás fueron sus formas
de caminar sobre la lluvia
y despeinarnos el pelo
con su vuelo.
O quizás su tormenta
retando al dios del trueno.
Quién sabe nada nunca.
Yo sólo sé que ella llegó un día,
y que hacía sol
y que yo me encontré de pronto, así,
desnuda,
calada hasta los huesos.
[Imagen.- Dos mujeres se dan la mano en la Sala de LLuvia de Barbican, Londres; de Leon Neal]