A mi destino esquivé
y ante mi abrí un nuevo camino.
Camino de ilusión, senda de alegría.
Amaba cada día, y con pasión me entregaba.
Siempre sospeché que a tanta felicidad
nada bueno le aguardaba.
Llegó el tiempo de la retribución
y la arrendadora vida todo lo tenía bien medido.
Lo debido era tanto como lo recibido.
Y hoy mi alma sufre pero no se arrepiente,
fuimos felices caminando por aquel camino
sepultado por el tiempo...ya desaparecido.
y ante mi abrí un nuevo camino.
Camino de ilusión, senda de alegría.
Amaba cada día, y con pasión me entregaba.
Siempre sospeché que a tanta felicidad
nada bueno le aguardaba.
Llegó el tiempo de la retribución
y la arrendadora vida todo lo tenía bien medido.
Lo debido era tanto como lo recibido.
Y hoy mi alma sufre pero no se arrepiente,
fuimos felices caminando por aquel camino
sepultado por el tiempo...ya desaparecido.