Rey silencioso.

Nommo

Poeta veterano en el portal
A veces, no me inmuto.
Permanezco impasible hasta el último minuto.
Es como si no tuviera mandíbula.
Un conde Drákula sin colmillos.


Y tu cuello desnudo, dueño del prostíbulo.


Entonces, danzas, mostrándome tus piernas.
En el Moulin Rouge de Tolousse-Lautrec, se muestran tiernas,
todas las conquistadoras del Nuevo Mundo, del porvenir y del día de mañana.
Yo sigo usando, por casco, una palangana.


Nos queremos, pero nos examinamos.


En la pasarela de modelos, con donaire caminamos.
Si el patito Feo fue cisne, en su madurez, yo quiero ser sabio.
Y humilde, para esculpir tu cuerpo, tu cabeza y tu tez, con martillo y cincel, sobre una roca.
Nuestros encuentros esporádicos son grandiosos, pero a veces, me saben a poco.


Soy regio, y manejo, gobierno y domino. Por eso, en tu silencio, muchas cosas adivino.


Pero no te lavo el cerebro, ni te como el coco.
No quiero que pertenezcas a mi secta religiosa.
Porque de hecho, mucho me temo que no soy fanático de mis creencias.
Más bien, me arrimo a la ciencia, y a todo lo que es fantástico, y a la vez, demostrable.


Fui temible, pero ahora, amable.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba