Edgar Márquez
Poeta recién llegado
Hoy bebí el agua de tu sensualidad
que me embriaga de su amor delirante
que linda manía tocarte sin condicionar
los ilimitados bocetos de tu cuerpo excitante
que me embriaga de su amor delirante
que linda manía tocarte sin condicionar
los ilimitados bocetos de tu cuerpo excitante
El manantial de tus labios cálidos
que dan vida a los desiertos y endulzan los mares
que reposan en los míos tan estáticos
guiando su curso con nuestras almas vigilantes
que dan vida a los desiertos y endulzan los mares
que reposan en los míos tan estáticos
guiando su curso con nuestras almas vigilantes
Nunca el silencio fue tan indispensable
cuando te miro y revelas mi paz alrededor
no detuvimos ni un dedo al cuerpo deslizante
porque todo se trataba de nosotros dos
cuando te miro y revelas mi paz alrededor
no detuvimos ni un dedo al cuerpo deslizante
porque todo se trataba de nosotros dos
dediqué cada minuto a las caricias
y cada segundo a los suspiros
un éxtasis que nació de las ricas malicias
con un dobe viaje al infinito
y cada segundo a los suspiros
un éxtasis que nació de las ricas malicias
con un dobe viaje al infinito
Hoy sentí que nada importa
y que todo era eficiente
mi amor que con locura te devora
y deja algo hermoso al día siguiente
y que todo era eficiente
mi amor que con locura te devora
y deja algo hermoso al día siguiente
Tu piel tan suave que marca la ruta de mi encuentro
de la miel que cae sobre tus piernas,
un alto calibre en mi vigor con sentimiento
y un bajo gemido viciado en la respuesta
de la miel que cae sobre tus piernas,
un alto calibre en mi vigor con sentimiento
y un bajo gemido viciado en la respuesta
Trastorné el tiempo en la zona prohibida
transformé un momento a lo constante
cuando el amor en cuerpo nos incita…
A las ricas malicias de un amor amante.
transformé un momento a lo constante
cuando el amor en cuerpo nos incita…
A las ricas malicias de un amor amante.
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