Rafapuello
Poeta fiel al portal
Me volví secuestrador carcelero...
No recuerdo cuando ocurrió,
juro que no lo pensé así,
simplemente pasó,
y hoy, en secuestrador carcelero me convertí.
Quedaste apresada en mis letras,
y ahora, de mi verso no te suelto,
el único lugar que puedes visitar es la palestra,
y ahí, solo se oirá mi silencio.
Me da miedo declamarte,
prefiero que vivas en mi silencio,
no seas que te escapes o quieran robarte,
prefiero darte vida en mi pensamiento.
Ahora te escondo en mis miedos,
te escondo en mi tímido universo,
con mis versos te alimento con denuedo,
y con mi vida, te cuido de la asechanza del perverso.
Ni con mi sombra te quiero compartir,
me desvivo por complacerte,
le has traído vida a mi sentir,
mi mirada, solo a tí quiere verte.
Te ofrezco un reino,
el reino de la poesía,
ahí, tu trono será eterno,
el trono de la dulce rebeldía.
Allí, tus súbditos serán mis versos,
ahí, a mis letras tú reinaras,
mi oblación a tí serán mis besos,
y mis poemas te mimaran.
Dormirás en un lecho de rosas,
allí, mis rimas te arroparán,
tu sueño cuidarán mis prosas,
y los latidos de mi corazón, te acariciarán.
Soy un secuestrador carcelero,
que en sus letras te tiene a tí,
y en su cárcel de lápiz y lapicero,
triste está, porque tú no quieres entrar ahí.
Rafael Puello
Barranquilla - Colombia
No recuerdo cuando ocurrió,
juro que no lo pensé así,
simplemente pasó,
y hoy, en secuestrador carcelero me convertí.
Quedaste apresada en mis letras,
y ahora, de mi verso no te suelto,
el único lugar que puedes visitar es la palestra,
y ahí, solo se oirá mi silencio.
Me da miedo declamarte,
prefiero que vivas en mi silencio,
no seas que te escapes o quieran robarte,
prefiero darte vida en mi pensamiento.
Ahora te escondo en mis miedos,
te escondo en mi tímido universo,
con mis versos te alimento con denuedo,
y con mi vida, te cuido de la asechanza del perverso.
Ni con mi sombra te quiero compartir,
me desvivo por complacerte,
le has traído vida a mi sentir,
mi mirada, solo a tí quiere verte.
Te ofrezco un reino,
el reino de la poesía,
ahí, tu trono será eterno,
el trono de la dulce rebeldía.
Allí, tus súbditos serán mis versos,
ahí, a mis letras tú reinaras,
mi oblación a tí serán mis besos,
y mis poemas te mimaran.
Dormirás en un lecho de rosas,
allí, mis rimas te arroparán,
tu sueño cuidarán mis prosas,
y los latidos de mi corazón, te acariciarán.
Soy un secuestrador carcelero,
que en sus letras te tiene a tí,
y en su cárcel de lápiz y lapicero,
triste está, porque tú no quieres entrar ahí.
Rafael Puello
Barranquilla - Colombia