Lex Cronos
Poeta recién llegado
Rimas
La mar, ganas de rimar, tabular palabras,
blanca gravedad,
botada, ni la verdad te engaña, llamas a mi corazón,
rapaz, audaz como ella nadie se ha de igualar.
Mañana encontrarás la paz
alzaras las alas,
reavivaras la calma
ganaras la fama,
al mismo tiempo que me digas que me amas,
rehabilitaras un alma,
iluminaras la faz,
trabajaras por la paz
a mi lado estarás.
Blancas nubes, blanca espuma,
blancos sueños que son de luna,
blanca realidad sin pugna,
contigo solo hay sueños que son de espuma,
y con tu blanca luz desaparece la bruma.
Ni don, ni jazz, ni mas,
el boom, del anillo y del jazz,
jamás sabremos que es lo que ha de pasar,
bonita como ninguna
ni la bruma opaca tu ternura,
llamas a mi puerta,
razonas y no dejas de ser bonita
una suerte, dada mi muerte.
Amarga la dulzura de la amargura
y la ternura, mañana habrá una cura,
para esta tortura.
Si la mar es de garita pero palmera,
el lugar apropiado esta a la espera.
El cielo tiene que existir y yo suelo imaginarlo,
es un mundo de ternura y yo lo estoy creando,
un lugar de creación donde vuela mi emoción,
cielos turquesas, nubes de plata y una bella doncella,
veo un castillo y una duquesa,
que vive en mi cielo y pinta mi corazón con tal destreza,
mis campos y valles llenos de flores y margaritas,
azules, blancas, amarillas, bonitas.
La mar, ganas de rimar, tabular palabras,
blanca gravedad,
botada, ni la verdad te engaña, llamas a mi corazón,
rapaz, audaz como ella nadie se ha de igualar.
Mañana encontrarás la paz
alzaras las alas,
reavivaras la calma
ganaras la fama,
al mismo tiempo que me digas que me amas,
rehabilitaras un alma,
iluminaras la faz,
trabajaras por la paz
a mi lado estarás.
Blancas nubes, blanca espuma,
blancos sueños que son de luna,
blanca realidad sin pugna,
contigo solo hay sueños que son de espuma,
y con tu blanca luz desaparece la bruma.
Ni don, ni jazz, ni mas,
el boom, del anillo y del jazz,
jamás sabremos que es lo que ha de pasar,
bonita como ninguna
ni la bruma opaca tu ternura,
llamas a mi puerta,
razonas y no dejas de ser bonita
una suerte, dada mi muerte.
Amarga la dulzura de la amargura
y la ternura, mañana habrá una cura,
para esta tortura.
Si la mar es de garita pero palmera,
el lugar apropiado esta a la espera.
El cielo tiene que existir y yo suelo imaginarlo,
es un mundo de ternura y yo lo estoy creando,
un lugar de creación donde vuela mi emoción,
cielos turquesas, nubes de plata y una bella doncella,
veo un castillo y una duquesa,
que vive en mi cielo y pinta mi corazón con tal destreza,
mis campos y valles llenos de flores y margaritas,
azules, blancas, amarillas, bonitas.