Fedora Luckert
Poeta fiel al portal
Surcabas mi cuerpo de tu sangre ardiente,
regabas mis noches de tu puro amor,
pero ya tu vida perdió la corriente
y tu pobre orgullo se envolvió en dolor.
Tú fuiste el río que cruzó en mi cuerpo,
yo fui la barcaza que navegó en el,
fuiste el vigía que vigilo mis sueños
y yo el agua fría que apagó tu sed.
Eras un fracaso de amigo y amante,
pero yo como rayo en tu vida llegué,
fuiste perverso, atrevido, barato,
falsa imitación de lo que me enamoré.
Eras la estrella en mi cielo de noche,
eras el pájaro en el cielo azul,
eras mi exceso sin ningún reproche,
las blancas sábanas de rosa y tul.
Nunca habias llorado y era tu condena,
y lágrima a lágrima el borde llenó,
te ahogabas inerte en un río de penas,
buscabas ansioso librar tus cadenas,
encontrar la llave que se te negó.
regabas mis noches de tu puro amor,
pero ya tu vida perdió la corriente
y tu pobre orgullo se envolvió en dolor.
Tú fuiste el río que cruzó en mi cuerpo,
yo fui la barcaza que navegó en el,
fuiste el vigía que vigilo mis sueños
y yo el agua fría que apagó tu sed.
Eras un fracaso de amigo y amante,
pero yo como rayo en tu vida llegué,
fuiste perverso, atrevido, barato,
falsa imitación de lo que me enamoré.
Eras la estrella en mi cielo de noche,
eras el pájaro en el cielo azul,
eras mi exceso sin ningún reproche,
las blancas sábanas de rosa y tul.
Nunca habias llorado y era tu condena,
y lágrima a lágrima el borde llenó,
te ahogabas inerte en un río de penas,
buscabas ansioso librar tus cadenas,
encontrar la llave que se te negó.