francisco_mendez
Poeta recién llegado
Un día aparece el amor,
con su suave caricia punzo-cortante,
con su voz dulce, macabra y casi real.
Aparece con su beso de niebla colorida,
paradójica y muy apendejante.
Tan excitante espejismo,
tan bella sombra angelical de alas marchitas.
Sueño que amo,
y sueño que rio de los que dicen amar.
-Ay amor- Suspiro.
Dulzor que empalaga,
que sonroja a la mas pálida de las sombras.
A veces rio.
Rio con pútrida envidia,
con aletargada y cansada alevosía.
Rio con la ventaja que tenemos los asesinos confesos de la realidad.
-Puta realidad-
Saldos rojos, noches eternas.
Aparece el amor,
y hay muchos orgullosos ufanos que se orinan en la tumba honrada de su pasado solitario.
Y ríen.
Y lloran.
y disimulan.
Sueño que amo.
Y lloro con lagrimas desinhibidas y egoístas,
lloro en mis falsos contactos con el mundo de todos menos mio.
Y quemo los minutos indeseables en cigarros de nubes grises.
Lloro callado
como la ventisca que grita en mis caminos ya andados.
Aparece el amor,
como larva de muerte.
La tumba que cavamos gustosos.
Sueño que amo.
Y disimulo que soy tan frio como la risa y tan tibio como el llanto.
Disimulo que ignoro que la felicidad es el juguete que Dios oculta en lugares de senderos borrosos.
Río para disimular que lloro
en las jodidas noches que de luna en luna,
me reprochan que sigo vivo.
Llorar es el descanso amargo de un alma cansada, adolorida y de ropas harapientas como la mia.
Un amargor que deja una paz sangrante y recién nacida.
Disimular es el truco barato y común de los que deseamos amar entre gritos y silencios,
entre carcajadas y llantos, y de ello nos avergonzamos.
Yo...
Yo solo rió, lloro, disimulo.
con su suave caricia punzo-cortante,
con su voz dulce, macabra y casi real.
Aparece con su beso de niebla colorida,
paradójica y muy apendejante.
Tan excitante espejismo,
tan bella sombra angelical de alas marchitas.
Sueño que amo,
y sueño que rio de los que dicen amar.
-Ay amor- Suspiro.
Dulzor que empalaga,
que sonroja a la mas pálida de las sombras.
A veces rio.
Rio con pútrida envidia,
con aletargada y cansada alevosía.
Rio con la ventaja que tenemos los asesinos confesos de la realidad.
-Puta realidad-
Saldos rojos, noches eternas.
Aparece el amor,
y hay muchos orgullosos ufanos que se orinan en la tumba honrada de su pasado solitario.
Y ríen.
Y lloran.
y disimulan.
Sueño que amo.
Y lloro con lagrimas desinhibidas y egoístas,
lloro en mis falsos contactos con el mundo de todos menos mio.
Y quemo los minutos indeseables en cigarros de nubes grises.
Lloro callado
como la ventisca que grita en mis caminos ya andados.
Aparece el amor,
como larva de muerte.
La tumba que cavamos gustosos.
Sueño que amo.
Y disimulo que soy tan frio como la risa y tan tibio como el llanto.
Disimulo que ignoro que la felicidad es el juguete que Dios oculta en lugares de senderos borrosos.
Río para disimular que lloro
en las jodidas noches que de luna en luna,
me reprochan que sigo vivo.
Llorar es el descanso amargo de un alma cansada, adolorida y de ropas harapientas como la mia.
Un amargor que deja una paz sangrante y recién nacida.
Disimular es el truco barato y común de los que deseamos amar entre gritos y silencios,
entre carcajadas y llantos, y de ello nos avergonzamos.
Yo...
Yo solo rió, lloro, disimulo.