Franco Harris
Poeta recién llegado
Sin saberlo, has coronado la madrugada
respirando junto a mi debilidad,
soñando te volviste realmente soñada
mientras, juntos cubiertos de oscuridad
dormimos abrazandonos a la risa
y con tu luz entre mis brazos intente
volver eterna esa hora inocente
a la que juntos, no hizo falta caricia.
te guarde tan hermosa en mi costado,
tibio el espacio entre el frío y el placer nocturno
Lucero de mi amanecer encantado
te clavas lentamente en mi corazón taciturno
que con tanto en común se niega a volver
de este romance onírico para entender
que cuando apagaste los ojos, el sol de tu belleza
nos regalo una mañana sonriente
como testigo fiel y omnipresente
de despertarnos siendo cómplices de la pureza
y sin saberlo, volviste realidad ese mi sueño
de tenerte cerca y de los nervios sentirme dueño.
respirando junto a mi debilidad,
soñando te volviste realmente soñada
mientras, juntos cubiertos de oscuridad
dormimos abrazandonos a la risa
y con tu luz entre mis brazos intente
volver eterna esa hora inocente
a la que juntos, no hizo falta caricia.
te guarde tan hermosa en mi costado,
tibio el espacio entre el frío y el placer nocturno
Lucero de mi amanecer encantado
te clavas lentamente en mi corazón taciturno
que con tanto en común se niega a volver
de este romance onírico para entender
que cuando apagaste los ojos, el sol de tu belleza
nos regalo una mañana sonriente
como testigo fiel y omnipresente
de despertarnos siendo cómplices de la pureza
y sin saberlo, volviste realidad ese mi sueño
de tenerte cerca y de los nervios sentirme dueño.