robertocanto
Poeta recién llegado
Me arden los ojos de impaciencia al verte
y la sangre me hierve por besarte,
abrazarte y acariciarte.
mis besos desangran tus labios
y quebraré tus huesos con mis abrazos,
después mis caricias
te harán incisiones por todo
el cuerpo y tu sangre correrá.
la sangre que corre por tus labios
hasta llegar a tu pecho la absorberé
con mi boca lentamente hasta estar
nuevamente en tus labios.
te abrazaré con mis alas
y repararé tus huesos.
tu cuerpo lleno de sangre
lo recorreré todo con placer
hasta tapar las incisiones
con mis manos y limpiar
la sangre que te cubre por completo.
después mis ojos te incinerarán
y yo devoraré tus cenizas
para que lentamente se diluyan
en mi cuerpo y cuando por fin
seamos uno mismo, me sumergiré
en ácido y no quedará nada de nosotros
solamente nuestras almas para
que nos alimentemos de la sangre
que brota de nuestros ojos,
y estemos juntos por la eternidad.
y la sangre me hierve por besarte,
abrazarte y acariciarte.
mis besos desangran tus labios
y quebraré tus huesos con mis abrazos,
después mis caricias
te harán incisiones por todo
el cuerpo y tu sangre correrá.
la sangre que corre por tus labios
hasta llegar a tu pecho la absorberé
con mi boca lentamente hasta estar
nuevamente en tus labios.
te abrazaré con mis alas
y repararé tus huesos.
tu cuerpo lleno de sangre
lo recorreré todo con placer
hasta tapar las incisiones
con mis manos y limpiar
la sangre que te cubre por completo.
después mis ojos te incinerarán
y yo devoraré tus cenizas
para que lentamente se diluyan
en mi cuerpo y cuando por fin
seamos uno mismo, me sumergiré
en ácido y no quedará nada de nosotros
solamente nuestras almas para
que nos alimentemos de la sangre
que brota de nuestros ojos,
y estemos juntos por la eternidad.