"¿Y a mi me dedicaras una de tus poesias?"
"No lo se. Ojala si"
Esa noche,
esa madrugada,
esa mañana...
y medio mediodia.
Ese fue el tiempo que nos dieron,
ese fue el regalo del destino
para dos almas fugitivas del amor.
Aquella sonrisa,
aquellos ojos,
aquel suspiro...
y medio te quiero.
Esos son ya nuestros segundos eternos,
esos fueron nuestros presentes de agradecimiento
para dos corazones solitarios.
Aquellas velas,
aquellas ropas presurosas de caer al suelo,
aquella cinta de tu pelo...
y media copa de vino.
Esos fueron los detalles,
eso fueron nuestros unicos gestos materiales
para una noche entregada al romanticismo con fecha de caducidad.
Aquellas ultimas palabras,
aquella despedida que duro un momento,
aquel taxi maldito...
y media lagrima en mi camisa.
Eso fueron nuestros ultimos momentos,
esa fue la rubrica perfecta
para dos vidas que durante una noche confluyeron.
"¿Si escribes una poesia sobre que sera?"
"Sobre los dos."
Eso fue el sabado,
hoy es lunes.
Gracias Nuria.
"No lo se. Ojala si"
Esa noche,
esa madrugada,
esa mañana...
y medio mediodia.
Ese fue el tiempo que nos dieron,
ese fue el regalo del destino
para dos almas fugitivas del amor.
Aquella sonrisa,
aquellos ojos,
aquel suspiro...
y medio te quiero.
Esos son ya nuestros segundos eternos,
esos fueron nuestros presentes de agradecimiento
para dos corazones solitarios.
Aquellas velas,
aquellas ropas presurosas de caer al suelo,
aquella cinta de tu pelo...
y media copa de vino.
Esos fueron los detalles,
eso fueron nuestros unicos gestos materiales
para una noche entregada al romanticismo con fecha de caducidad.
Aquellas ultimas palabras,
aquella despedida que duro un momento,
aquel taxi maldito...
y media lagrima en mi camisa.
Eso fueron nuestros ultimos momentos,
esa fue la rubrica perfecta
para dos vidas que durante una noche confluyeron.
"¿Si escribes una poesia sobre que sera?"
"Sobre los dos."
Eso fue el sabado,
hoy es lunes.
Gracias Nuria.