jmchicco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Niña dulce que provocas,
ojos pardos, (mil destellos),
tu infinito firmamento,
fue espontáneo en devoción.
Es tu miel, (la que sonroja),
(es tu reino tan inmenso),
quien despoja a este silencio,
de su ingrata afinación,...
-¿Fue saciar tu rosa boca,
desde un mórbido deseo?.
-¿Refutarle a mi desvelo,
lo que (acaso) consumó?.
Y ese aroma, (que me roza),
trajo dulce un entrevero,
tan lejano en sermoneos,...
¡Tan inmensa su adicción!.
Hoy declaro, que esta euforia,
fue decreto de un tormento:
Tu dolencia, (en fundamento),
ronda a un ánimo perplejo:
O ensombrece con el tedio,
O se abraza a mi ilusiòn.
ojos pardos, (mil destellos),
tu infinito firmamento,
fue espontáneo en devoción.
Es tu miel, (la que sonroja),
(es tu reino tan inmenso),
quien despoja a este silencio,
de su ingrata afinación,...
-¿Fue saciar tu rosa boca,
desde un mórbido deseo?.
-¿Refutarle a mi desvelo,
lo que (acaso) consumó?.
Y ese aroma, (que me roza),
trajo dulce un entrevero,
tan lejano en sermoneos,...
¡Tan inmensa su adicción!.
Hoy declaro, que esta euforia,
fue decreto de un tormento:
Tu dolencia, (en fundamento),
ronda a un ánimo perplejo:
O ensombrece con el tedio,
O se abraza a mi ilusiòn.
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:: jajajajaj