Tzadek
Poeta recién llegado
Te evoco otra vez desde el fondo de mis recuerdos,
mujer, cuerpo canela, desespero de antaño.
Me perdí contigo y siempre me supiste hallar,
eres la última herida por la que estoy sangrando.
Recuerdo que en mí alguna vez yacía lo oscuro,
mi nombre no era más que por todos repudiado.
Así me amaste y me elegiste para ser tuyo,
con todo viniste y me tomaste entre tus brazos.
¿Quién da su pasión y olvida pedirla de vuelta?
Sólo yo. Sólo yo. Te espero bajo la lluvia
¿Por qué se parecen a ti cada vez más todas?
No sé. Pero tú no te pareces a ninguna.
Tejeré otra vez con mis penas una mortaja
blancas, blancas. Entiérrenme de una vez con ellas.
A ti consagraré ahora mi último suspiro
denme de una vez digna sepultura de poeta.
mujer, cuerpo canela, desespero de antaño.
Me perdí contigo y siempre me supiste hallar,
eres la última herida por la que estoy sangrando.
Recuerdo que en mí alguna vez yacía lo oscuro,
mi nombre no era más que por todos repudiado.
Así me amaste y me elegiste para ser tuyo,
con todo viniste y me tomaste entre tus brazos.
¿Quién da su pasión y olvida pedirla de vuelta?
Sólo yo. Sólo yo. Te espero bajo la lluvia
¿Por qué se parecen a ti cada vez más todas?
No sé. Pero tú no te pareces a ninguna.
Tejeré otra vez con mis penas una mortaja
blancas, blancas. Entiérrenme de una vez con ellas.
A ti consagraré ahora mi último suspiro
denme de una vez digna sepultura de poeta.