Misakisaiki
Poeta recién llegado
Volví a nacer entre tantas rosas que creí que sólo vería en mi sepultura,
De tantas personas diferentes que sólo pensé verlas en mi funeral.
Si alguna vez dije que las rosas no significan nada. ¡Oh! perdónenme me equivoqué
Si alguna vez las magnifique con los colores de la ruina
Entre los llorosos insolentes enserio, debo decirlo... Me equivoqué
Fue el gesto perfecto, el punto perfecto y seria mi muerte perfecta
Si me llenaran de ese carmesí que en mi vida y muerte amaré.
Ese rojo carmín que se ahoga en tu sangre pasando por mí.
Si al pasado me aferré pensando en las rosas logre olvidarlo;
Que tan irrefutable del analgésico de mí dolor es,
y de mi vida tan sólo recordaré las rosa de este día,
Que entre tantos otros de angustia y recelo olvidare.
Fue volver a nacer desechar esos días de pútrido aroma, palabras insulsas,
que con el dulce aroma desplegado por las rosas logre quebrantar.
Suspiro que entre la sombras demuestran con frialdad,
esos sentimientos que se ausentan que eran predestinado a un inigualable final.
Si algo me otorgó esta soledad breve, es la aceptación y aprendizaje que ella posee,
siempre en silencios moldeados de espinas convertidos en suspiros,
deshojados en una abrupta paz que en sus confusos cambios deja llegar .
Fueron las rosas en su compañía en que pronuncio con el más profundo de sus silencios
-ya es hora que todo vuelva empezar -Y a mí trajo una vida tan críticamente cambiada,
abrió puertas ventanas y dejo entrar las mas impensables y remotas de mis posibilidades.
Finalmente así estoy parada en lo más inestables de todo lo que me rodea,
Llevada como un pétalo por el viento lo que pareciera ser mi vida con algo de temor
Oscilando entre mi aire arrogante, mi tranquilidad eterna y mí aroma que despliega mi elegancia.
El misterio de mis silencios, mi belleza recubierta por esta oscuridad
Así como las hermosas rosas que recién fueron cortadas, buscan vivir un poco más...
De tantas personas diferentes que sólo pensé verlas en mi funeral.
Si alguna vez dije que las rosas no significan nada. ¡Oh! perdónenme me equivoqué
Si alguna vez las magnifique con los colores de la ruina
Entre los llorosos insolentes enserio, debo decirlo... Me equivoqué
Fue el gesto perfecto, el punto perfecto y seria mi muerte perfecta
Si me llenaran de ese carmesí que en mi vida y muerte amaré.
Ese rojo carmín que se ahoga en tu sangre pasando por mí.
Si al pasado me aferré pensando en las rosas logre olvidarlo;
Que tan irrefutable del analgésico de mí dolor es,
y de mi vida tan sólo recordaré las rosa de este día,
Que entre tantos otros de angustia y recelo olvidare.
Fue volver a nacer desechar esos días de pútrido aroma, palabras insulsas,
que con el dulce aroma desplegado por las rosas logre quebrantar.
Suspiro que entre la sombras demuestran con frialdad,
esos sentimientos que se ausentan que eran predestinado a un inigualable final.
Si algo me otorgó esta soledad breve, es la aceptación y aprendizaje que ella posee,
siempre en silencios moldeados de espinas convertidos en suspiros,
deshojados en una abrupta paz que en sus confusos cambios deja llegar .
Fueron las rosas en su compañía en que pronuncio con el más profundo de sus silencios
-ya es hora que todo vuelva empezar -Y a mí trajo una vida tan críticamente cambiada,
abrió puertas ventanas y dejo entrar las mas impensables y remotas de mis posibilidades.
Finalmente así estoy parada en lo más inestables de todo lo que me rodea,
Llevada como un pétalo por el viento lo que pareciera ser mi vida con algo de temor
Oscilando entre mi aire arrogante, mi tranquilidad eterna y mí aroma que despliega mi elegancia.
El misterio de mis silencios, mi belleza recubierta por esta oscuridad
Así como las hermosas rosas que recién fueron cortadas, buscan vivir un poco más...
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