Kein Williams
Poeta fiel al portal
Llego a mi casa con rosas amigas
para darte mi vida y amor en ellas
pero el destino me hizo seguir migas
y al abrir la puerta empezó la escena.
Ni se han dado cuenta que estoy aquí
con un ramo sorprendido que me espina
y me da vergüenza ajena encontrarte así
mientras en mi pecho el dolor contamina.
Hay rosas empapadas en mis manos
seguro por el rocío que cae de mis ojos
es seguramente porque ellos captaron
que es otro el que cumple tus antojos .
Las rosas de pronto quedan marchitas
pétalos al suelo ellas han derramado
y mi alma un consuelo ahora necesita
este es el martirio de un enamorado.
Y ni te has dado cuenta que los miro
tomas su rostro y le dices: Amor Mío
prefieres su boca, a la copa de vino
nadie me preparó para este castigo.
- ¡Deja a tu novio y huye conmigo!
- No puedo, lo quiero - Que hastío
no sé si merezco todo este castigo
no sé si la dejó, o me vuelvo asesino.
Me doy media vuelta y tiro la puerta
ella sale corriendo queriendo explicarme
no te preocupes ¿Que quieres que entienda?
este es tu infame destino, tenerlo y dejarme.
No sufro perderte, pero tengo orgullo
si alguien te engaña, es que no fue tuyo
hoy trajiste el otoño a mis rosas marchitas
bendigo tu nombre, aunque todo me quitas
y a ver si así tú aprendes a amar solo a uno.
Y entonces yo emprendí mi rumbo a donde sea
a hallar nuevos campos, donde mis rosas florezcan.
para darte mi vida y amor en ellas
pero el destino me hizo seguir migas
y al abrir la puerta empezó la escena.
Ni se han dado cuenta que estoy aquí
con un ramo sorprendido que me espina
y me da vergüenza ajena encontrarte así
mientras en mi pecho el dolor contamina.
Hay rosas empapadas en mis manos
seguro por el rocío que cae de mis ojos
es seguramente porque ellos captaron
que es otro el que cumple tus antojos .
Las rosas de pronto quedan marchitas
pétalos al suelo ellas han derramado
y mi alma un consuelo ahora necesita
este es el martirio de un enamorado.
Y ni te has dado cuenta que los miro
tomas su rostro y le dices: Amor Mío
prefieres su boca, a la copa de vino
nadie me preparó para este castigo.
- ¡Deja a tu novio y huye conmigo!
- No puedo, lo quiero - Que hastío
no sé si merezco todo este castigo
no sé si la dejó, o me vuelvo asesino.
Me doy media vuelta y tiro la puerta
ella sale corriendo queriendo explicarme
no te preocupes ¿Que quieres que entienda?
este es tu infame destino, tenerlo y dejarme.
No sufro perderte, pero tengo orgullo
si alguien te engaña, es que no fue tuyo
hoy trajiste el otoño a mis rosas marchitas
bendigo tu nombre, aunque todo me quitas
y a ver si así tú aprendes a amar solo a uno.
Y entonces yo emprendí mi rumbo a donde sea
a hallar nuevos campos, donde mis rosas florezcan.