He conocido la elocuencia de una piel
La alegría de un rostro
Y el triunfo de los sentidos sobre el corazón.
He conocido la boca que me beso
Con sus cálidos besos de ventana,
Con el arte de poseer como reina
Y con su látigo de tirana,
Así ha sido su color y su dicha,
Su entrega y su endecha.
He conocido la elocuencia
Mas terrible y mas extraña,
Amar y despreciar,
Entregarse y reprochar,
Prometer y desdecirse,
Y yo como hombre he ocupado
Una parte de mi en hacer
esta otra parte miserable
porque es verdad que soy
un loco, un entendido de mi,
un ido de mis propias angustias
y no soy mas miserable
porque ya toque fondo
me ha seducido su elocuencia
a la que culpo y en su dulzura,
soy mortal por mis temores,
e inmortal por mis deseo,
mas en ello no me va la vida
mas en ello no me plazco,
porque aun naciendo libre
me encuentro entre cadenas.
Y a pesar de ser sensible,
Ser libre me destruyo por dentro,
Soy un anima mas de la creación,
El único que sin tener sed bebo
El único que sin tener hambre come,
Y como boca tengo... hablo.
Cuanta pendejez la mía,
Cuanta injusticia ¡Dios mío!
Me haz dado sin merecer,
Sin pedir y sin querer,
Tanto he recibido de ti,
Tanto te debo señor.
Al fin las lagrimas derramo,
Que como perlas angustiadas,
No se atreven a salir sin ser observadas.
Yo mismo soy un niño
Un niño de cuatro años.
Alexan
La alegría de un rostro
Y el triunfo de los sentidos sobre el corazón.
He conocido la boca que me beso
Con sus cálidos besos de ventana,
Con el arte de poseer como reina
Y con su látigo de tirana,
Así ha sido su color y su dicha,
Su entrega y su endecha.
He conocido la elocuencia
Mas terrible y mas extraña,
Amar y despreciar,
Entregarse y reprochar,
Prometer y desdecirse,
Y yo como hombre he ocupado
Una parte de mi en hacer
esta otra parte miserable
porque es verdad que soy
un loco, un entendido de mi,
un ido de mis propias angustias
y no soy mas miserable
porque ya toque fondo
me ha seducido su elocuencia
a la que culpo y en su dulzura,
soy mortal por mis temores,
e inmortal por mis deseo,
mas en ello no me va la vida
mas en ello no me plazco,
porque aun naciendo libre
me encuentro entre cadenas.
Y a pesar de ser sensible,
Ser libre me destruyo por dentro,
Soy un anima mas de la creación,
El único que sin tener sed bebo
El único que sin tener hambre come,
Y como boca tengo... hablo.
Cuanta pendejez la mía,
Cuanta injusticia ¡Dios mío!
Me haz dado sin merecer,
Sin pedir y sin querer,
Tanto he recibido de ti,
Tanto te debo señor.
Al fin las lagrimas derramo,
Que como perlas angustiadas,
No se atreven a salir sin ser observadas.
Yo mismo soy un niño
Un niño de cuatro años.
Alexan