Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Roto como peluche viejo
pasado de mano en mano,
después de haber ensayado
supervivencias y amagos.
Escondido tras sonrisas
en el quehacer cotidiano,
evitando la apariencia
del dolor y los pinchazos.
Siendo ese hombre que pasa
como si no pasa nada,
porque el sereno no indica
como le tiemblan las llaves,
como el pulso se revienta
en las carreras estables.
Invisible para algunos,
para otros alguna sombra,
que al cruzar han saludado
en un mohín ensayado.
¡Todos para uno
y uno para todos!
¡Que envidia los mosqueteros,
la amistad saltando fuegos!.
pasado de mano en mano,
después de haber ensayado
supervivencias y amagos.
Escondido tras sonrisas
en el quehacer cotidiano,
evitando la apariencia
del dolor y los pinchazos.
Siendo ese hombre que pasa
como si no pasa nada,
porque el sereno no indica
como le tiemblan las llaves,
como el pulso se revienta
en las carreras estables.
Invisible para algunos,
para otros alguna sombra,
que al cruzar han saludado
en un mohín ensayado.
¡Todos para uno
y uno para todos!
¡Que envidia los mosqueteros,
la amistad saltando fuegos!.