Luna llena, dueña de todas mis desdichas.
Por fin lo trajiste a mí,
Después de tantos sacrificios.
Flaco y con esa mirada penetrante,
Tal como yo te lo había pedido.
Ahora se que puede llegar a ser mió.
Hablar, hablar y hablar,
Para que al final me haga callar,
Que manera más dulce de callarme,
Labios gruesos y carnosos.
¿Quien no podría dejarse?.
Grandes coincidencias en nuestras vidas,
Nos hacen acercarnos aun más.
Despedida poco entusiasta
Pero si algo depresiva
Depresiva porque no se,
Si lo volveré a ver.
Son designios ahora míos,
Tú (luna) ya hiciste tu trabajo.
Y a mi, solo me queda esperar
Esperar el gran mañana.