En tan poco tiempo
demasiados años
hijos, una mujer
dos mujeres
tres, cuatro, cientos de mujeres
y una piedra en el estómago.
Me dividí cuando pude y como pude
cada parte mía te llevó en la piel
cada piedra, rumoreaba
lógicamente, mi propia muerte.
En el odio amé, te amé
y creído de ser la sombra de tu sol
oscurecí el camino
hasta al destino cegar.
El vacío, lleno de vacíos vidriosos
yo llevaba en la mirada
cargaba desolación, estupor
estirando y tirando de la cuerda
del amor.
Caí
y fui levantado por tus manos inocentes
caí carente ya . de identidad
mi sangre se me mezclaba con la tuya
el río fue rojo, el azul negro impotencia.
La primera vez que te soñé
vi tu rostro y brazos extendidos
me buscabas
pero no pudiste llevarme
y solo quedé.
Las cien se hicieron cincuenta
las cincuenta, veinte
las veinte dos
y las dos fueron la piedra
ruin.
demasiados años
hijos, una mujer
dos mujeres
tres, cuatro, cientos de mujeres
y una piedra en el estómago.
Me dividí cuando pude y como pude
cada parte mía te llevó en la piel
cada piedra, rumoreaba
lógicamente, mi propia muerte.
En el odio amé, te amé
y creído de ser la sombra de tu sol
oscurecí el camino
hasta al destino cegar.
El vacío, lleno de vacíos vidriosos
yo llevaba en la mirada
cargaba desolación, estupor
estirando y tirando de la cuerda
del amor.
Caí
y fui levantado por tus manos inocentes
caí carente ya . de identidad
mi sangre se me mezclaba con la tuya
el río fue rojo, el azul negro impotencia.
La primera vez que te soñé
vi tu rostro y brazos extendidos
me buscabas
pero no pudiste llevarme
y solo quedé.
Las cien se hicieron cincuenta
las cincuenta, veinte
las veinte dos
y las dos fueron la piedra
ruin.