GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
RUMBO
Rodeado rumbo
que suspira la ira del llanto
tiempo de desarmes incontenibles
onda de tierra hendida
que lamenta sus raíces
ciego poderío
que destroza su instinto
inanimado el llanto que bate
sobre la faz de hélices rugientes
soltando su delirio
entre el coraje retenido
de huellas vacías
sediento de egoísmo
pluralizo de sus pasiones
descarga su látigo a la muerte
arrebatándole el silencio
campo de batalla
exánime del dolor
poseído en afrenta
provocador, mascara de hipocresía
encalado en hilos de miedos
canto doloroso
son sus venas
flagelo de la inconsciencia
desmesurada sensación inerte
de dormir a la deriva
erráticas ideas
sueltan su veneno impúdico
agonizante
frenético rumbo
destrozado moribundo
sostenido en su lamento
recogiendo de la nada su fruto
desteñido de los vientos indomables
de generaciones baldías
desatando
tempestad encolerizada
recelos de un plazo vencido
tiempo justo
acaricia su avaricia,
vertiendo nudos a almas baldeadas,
en vuelo homérico
hacia su evasiva sin retorno,
fraguando su destino
entre pliegues infortunados
que lo llevan al desatino
rumbo errante,
olvidado,
desolado, nunca más enjuiciado
entre ráfagas efímeras
entre sortilegios, falaces mentiras
desterrando,
su alma a los confines de la nada
Grechka Lee Maldonado
Abril 21, 2009
Rodeado rumbo
que suspira la ira del llanto
tiempo de desarmes incontenibles
onda de tierra hendida
que lamenta sus raíces
ciego poderío
que destroza su instinto
inanimado el llanto que bate
sobre la faz de hélices rugientes
soltando su delirio
entre el coraje retenido
de huellas vacías
sediento de egoísmo
pluralizo de sus pasiones
descarga su látigo a la muerte
arrebatándole el silencio
campo de batalla
exánime del dolor
poseído en afrenta
provocador, mascara de hipocresía
encalado en hilos de miedos
canto doloroso
son sus venas
flagelo de la inconsciencia
desmesurada sensación inerte
de dormir a la deriva
erráticas ideas
sueltan su veneno impúdico
agonizante
frenético rumbo
destrozado moribundo
sostenido en su lamento
recogiendo de la nada su fruto
desteñido de los vientos indomables
de generaciones baldías
desatando
tempestad encolerizada
recelos de un plazo vencido
tiempo justo
acaricia su avaricia,
vertiendo nudos a almas baldeadas,
en vuelo homérico
hacia su evasiva sin retorno,
fraguando su destino
entre pliegues infortunados
que lo llevan al desatino
rumbo errante,
olvidado,
desolado, nunca más enjuiciado
entre ráfagas efímeras
entre sortilegios, falaces mentiras
desterrando,
su alma a los confines de la nada
Grechka Lee Maldonado
Abril 21, 2009
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