Rutina Perfecta
Son mis noches tan oscuras y mi tristeza tan triste que las lágrimas ya no encuentran el sentido de su existencia y se resisten a abandonar este cuerpo en donde el llorar se vuelve inservible.
Tengo un alma que no sabe mi nombre y aunque trato de ya no respirar el aire llega a mi sin compasión. El café mantiene despierta a mi soledad y un cigarrillo enferma mi consciencia. Preso de mis propias libertades y demente en mis propias razones.
Vivo por la traición de mis latidos que me arrastran por los días de otoño. Camino confundido por las verdades que aun no acepto, entre las calles de mi exilio.
Son mis noches tan oscuras y mi tristeza tan triste que las lágrimas ya no encuentran el sentido de su existencia y se resisten a abandonar este cuerpo en donde el llorar se vuelve inservible.
Tengo un alma que no sabe mi nombre y aunque trato de ya no respirar el aire llega a mi sin compasión. El café mantiene despierta a mi soledad y un cigarrillo enferma mi consciencia. Preso de mis propias libertades y demente en mis propias razones.
Vivo por la traición de mis latidos que me arrastran por los días de otoño. Camino confundido por las verdades que aun no acepto, entre las calles de mi exilio.