LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
¿Qué valor tienen las palabras cuando cargan sin fuerzas?
Por un mural de sentimientos escritos, y de amores vacíos,
siento como fluye por mis ojos la pena del hastío.
Cuan ansiadas están las ya desgastadas y conseguidas proezas...
Sentir como la vida quita el eje del desdén, ver cómo muere la ilusión.
Caer en el error, de creer que un quizá compense el dolor.
Veo como una y otra vez caigo en la tentación de pedir perdón,
a los pecados que no me atribuyo, a no ser yo quien dejé de ver con color.
No creer en segundas oportunidades y ver como te arrancan la alegría.
Dejo de ver en mi interior lo que siento por no saber que hacer,
y me preocupo por lo que me ocurrirá si en la tristeza vuelvo a caer.
Llorarán los versos que con amor escribí mientras ven como su causa moría.
Levantarán de la tumba todo aquello que no me importó en su momento,
lo que no supe controlar por evadir la locura de este sentimiento.
Moriré sin causa ni palabra que en mis labios valga por creer sin querer.
Descansará mi alma afligida de la tormenta de embestidas que queda por ver.
Hasta entonces, y por el venir, deseo que no muera mi ser de vida,
que la importancia que le doy, sea suficiente para mantenerla en la ida.
Que las melodías que escuche no se queden en la forma, sino en la intención.
Que cuando leas esto, sepas que todo lo que sufro por ti no es invención...
Por un mural de sentimientos escritos, y de amores vacíos,
siento como fluye por mis ojos la pena del hastío.
Cuan ansiadas están las ya desgastadas y conseguidas proezas...
Sentir como la vida quita el eje del desdén, ver cómo muere la ilusión.
Caer en el error, de creer que un quizá compense el dolor.
Veo como una y otra vez caigo en la tentación de pedir perdón,
a los pecados que no me atribuyo, a no ser yo quien dejé de ver con color.
No creer en segundas oportunidades y ver como te arrancan la alegría.
Dejo de ver en mi interior lo que siento por no saber que hacer,
y me preocupo por lo que me ocurrirá si en la tristeza vuelvo a caer.
Llorarán los versos que con amor escribí mientras ven como su causa moría.
Levantarán de la tumba todo aquello que no me importó en su momento,
lo que no supe controlar por evadir la locura de este sentimiento.
Moriré sin causa ni palabra que en mis labios valga por creer sin querer.
Descansará mi alma afligida de la tormenta de embestidas que queda por ver.
Hasta entonces, y por el venir, deseo que no muera mi ser de vida,
que la importancia que le doy, sea suficiente para mantenerla en la ida.
Que las melodías que escuche no se queden en la forma, sino en la intención.
Que cuando leas esto, sepas que todo lo que sufro por ti no es invención...