startpink18
Poeta fiel al portal
Y le invité un café, de esos que llevan más dosis de chocolate que de cafeína,
encendí un cigarrillo cuando ella aún no había aprendido a fumar
y me lo lleve a la boca para ganar tiempo y saber qué decir después,
ella cruzó las piernas de este a oeste y bebió un sorbo de café caliente,
mientras una bocanada de humo surcaba la mesa secuestrando mi aliento
de a poco reconocí el perfume de su ambiente
un olor de mujer que es fácil de amar,
Tenía este nudo en la garganta,
producto del excesivo consumo del alcohol
Alivio, fue ella quien empezó,
relatos de teatro y guiones de una guerra en un escenario divido en dos
como suele pasar en realidad,
todos sus personajes hicieron más fácil la conversación,
fuimos dos personajes más atrapados en un cafetín sin saber lo que vendría
La noche se guardaba en verano
y despejaba su cielo para haberle querido mostrar que la luna llena atrapaba un conejo,
y que un beso se podía dar con los ojos
bien abiertos para fijarse que no chocasen los anteojos
Ahí estaba ella,
hecha un manojo de palabras descontroladas
y él escondía la cabeza en su café sin saber qué decir aún,
solo a ella vestiría en vestidos color morado
para dejarla pintada sobre las paredes de su cuarto y recordarla mejor
Dos más de azúcar, un poco más de miel,
24 vueltas a la cucharadita dentro de la taza para que disuelva a su punto,
un poco más de valor, un poco más de frilteo sutil,
dos vueltas más para terminar con el rodeo e ir directo al grano
Silencio, en cabezas de mundos paralelos,
excitaciones provocadas y ojos penetrantes de pupilas dilatadas
silencios de amigos buscando un tema para conversar,
solo silencios escondidos detrás de cada juego de pestañas,
Caminar cuesta abajo la calle para descubrir que la quería,
salir del lugar sin dejar propina y echarse a correr sin dejar huellas,
rozar sus labios cual primera vez en esta vida, y saber que
un beso sabe mejor, cuando sabe a café...
encendí un cigarrillo cuando ella aún no había aprendido a fumar
y me lo lleve a la boca para ganar tiempo y saber qué decir después,
ella cruzó las piernas de este a oeste y bebió un sorbo de café caliente,
mientras una bocanada de humo surcaba la mesa secuestrando mi aliento
de a poco reconocí el perfume de su ambiente
un olor de mujer que es fácil de amar,
Tenía este nudo en la garganta,
producto del excesivo consumo del alcohol
Alivio, fue ella quien empezó,
relatos de teatro y guiones de una guerra en un escenario divido en dos
como suele pasar en realidad,
todos sus personajes hicieron más fácil la conversación,
fuimos dos personajes más atrapados en un cafetín sin saber lo que vendría
La noche se guardaba en verano
y despejaba su cielo para haberle querido mostrar que la luna llena atrapaba un conejo,
y que un beso se podía dar con los ojos
bien abiertos para fijarse que no chocasen los anteojos
Ahí estaba ella,
hecha un manojo de palabras descontroladas
y él escondía la cabeza en su café sin saber qué decir aún,
solo a ella vestiría en vestidos color morado
para dejarla pintada sobre las paredes de su cuarto y recordarla mejor
Dos más de azúcar, un poco más de miel,
24 vueltas a la cucharadita dentro de la taza para que disuelva a su punto,
un poco más de valor, un poco más de frilteo sutil,
dos vueltas más para terminar con el rodeo e ir directo al grano
Silencio, en cabezas de mundos paralelos,
excitaciones provocadas y ojos penetrantes de pupilas dilatadas
silencios de amigos buscando un tema para conversar,
solo silencios escondidos detrás de cada juego de pestañas,
Caminar cuesta abajo la calle para descubrir que la quería,
salir del lugar sin dejar propina y echarse a correr sin dejar huellas,
rozar sus labios cual primera vez en esta vida, y saber que
un beso sabe mejor, cuando sabe a café...